sábado, 20 de agosto de 2016

Para el genocida Etchecolatz, un único destino: la cárcel común, perpetua y efectiva

El 18  de agosto, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, con los votos por la afirmativa de los jueces Germán Castelli y  Daniel Alejandro Esmoris y el voto en disidencia del juez Roberto Agustín Lemos Arias, otorgó la prisión domiciliaria al genocida  Etchecolatz.

Este represor fue condenado en cuatro oportunidades por los crímenes cometidos en algunos de los campos de concentración que dependían  de la Dirección  de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que  el dirigía.

Si bien está decisión del tribunal no se hará efectiva inmediatamente, pues todavía pesan sobre el genocida  otras causas en las que aún falta expedirse, esta “concesión” al  principal sospechoso de la segunda desaparición de Jorge Julio López es un avance de la impunidad y un golpe a la memoria y la lucha de nuestro pueblo que reclamó justicia durante 40 años.

Etchecolatz está preso por haber asesinado, desaparecido, secuestrado, torturado y robado bebes, y debiera estar indagado como responsable del segundo secuestro y desaparición de Jorge Julio López.

En la sentencia del primer juicio al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz el tribunal dictaminó:

Etchecolatz es autor de delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio, que evidenció con sus acciones un desprecio total por el prójimo y formando una parte esencial de un aparato de destrucción, muerte y terror. Comandó los diversos campos de concentración en donde fueron humilladas, ultrajadas y en algunos casos asesinadas las víctimas de autos.

Etchecolatz cometió delitos atroces y la atrocidad no tiene edad. Un criminal de esa envergadura, no puede pasar un sólo día de lo que le reste de su vida, fuera de la cárcel. Así voto.

En cuanto a la peligrosidad que igualmente debe evaluarse, considero que de las pruebas producidas queda suficientemente claro que se trata de un individuo altamente peligroso con independencia de los años que tenga.

30 años de luchas llevó la posibilidad de enjuiciar al terrorismo de Estado y Etchecolatz fue el primero en ser juzgado y condenado. No podemos olvidar que Jorge Julio López, representado por la querella de Justicia Ya, fue caso y testigo por su primer secuestro y fue desaparecido por segunda vez en el marco de este juicio.

En aquella declaración, Jorge Julio López contó como Etchecolatz dirigía personalmente las matanzas y pateaba cobardemente a los compañeros tabicados y amarrados.

A 10 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López reafirmamos nuestro compromiso y nos movilizamos por:

NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
CÁRCEL COMÚN PERPETUA Y EFECTIVA PARA TODOS LOS GENOCIDAS?!
A DÓNDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR
SI NO HAY JUSTICIA, HAY ESCRACHE.

NO OLVIDAMOS- NO PERDONAMOS – NO NOS RECONCILIAMOS

ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA

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