lunes, 30 de junio de 2014

La Cacha: el impacto de la represión en la UNLP

La historiadora Ana Barletta desgranó un estudio sobre el impacto de la acción represiva en las aulas. Espionaje, amenazas, exoneraciones y cesantías en la Universidad.

Ana Barletta, en su testimonio ante el Tribunal

Por Pablo Spinelli -spinellipa@gmail.com  - Foto: Matías Adhemar

 El ámbito universitario como tablero de acción de las fuerzas represivas que azolaron la región durante la dictadura y sus años previos, fue el eje del testimonio dado por la historiadora Ana Barletta, actual vicepresidenta académica de la UNLP y ex decana de la facultad de Humanidades, en la audiencia del miércoles último del juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención La Cacha.

La base de su aporte está dado por un profundo estudio del Archivo Histórico universitario, en el que constan resoluciones que apuntaban a la reducción de la actividad académica, incluidos los planteles de profesores, no docente y alumnos. Y abunda en ejemplos concretos de desapariciones y asesinatos, cesantías y exoneraciones, tareas de espionajes y aprietes.

Como testigo de concepto, que aportó el contexto general en el que la Universidad se convirtió en factoría de la represión, Barletta ubicó los crímenes de los trabajadores no docentes y dirigentes gremiales Rodolfo Achem y Carlos Miguel como el inicio del persecución en las aulas. Aquello fue incluso bastante antes del inicio de la dictadura, cuando era la derecha peronista, en brazo de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) y la Triple A, la encargadas se sembrar el terror.
   Achem y Miguel, los dirigentes de Atulp asesinados el 8 de octubre de 1978

“La dictadura en la Universidad comenzó aquel día”, dijo Barletta en un tramo de su declaración, en referencia al 8 de octubre de 1974, en el que ambos dirigentes fueron secuestrados y acribillados.

Según el estudio que expuso la docente en medio de un arduo cruce entre uno de los abogados (Juan Losino) y el presidente del Tribunal Carlos Rozanski, que la obligaron a interrumpirse varias veces, desde aquella madrugada se sucedieron una serie de episodios que llevaron a la UNLP a reducir su actividad al mínimo. Para la docente, eso fue llevado adelante de forma deliberada por parte de sus sucesivas conducciones universitarias.

Habló entonces de las renuncias masivas de todas las autoridades del Rectorado como consecuencia de aquel crimen. Pero también de nuevos asesinatos que redundaban en la aparición de cadáveres ametrallados a lo largo del Camino Negro (que une Villa Elisa con Punta Lara), y de una escalada de violencia y persecución que se potenció durante 1975.

Apuntó entonces a la época en que la Universidad quedó bajo las intervenciones, primero del capitán Navio Saccone, y a partir de 1976 de Guillermo Gallo. Basada en los documentos del archivo histórico de la UNLP, Barletta mencionó resoluciones que hablaban explícitamente de “procesos depurativos”, lo cual, según su criterio, es altamente “significativo” de la decisión política respecto de lo que debía ser la actividad de la Universidad en aquel entonces.

Aquello se vio traducido en cifras que fueron incluso reividacadas por el propio Gallo, cuando se vanagloriaba de que antes de 1976 hubieran 56 mil estudiantes, y que dos años después la matrícula tenía 24 mil estudiantes menos. Los argumentos oficiales de aquella merma eran las bajas por regímenes de cursadas no cumplidas, por las normas respecto a materias correlativas y por los reglamentos vigentes en cuanto cupos y aranceles.

Si bien no los deja de considerar como ciertos, Barletta agrega una intención de desalentar la concurrencia a la Universidades con otros mecanismos vinculados con el clima de violencia y persecución. Clima que también favoreció a una reducción casi total de la actividad académica, incluidos (además de alumnos, docentes y trabajadores) el número de proyectos de investigación y extensión. “Fue deliberado”, dijo Barletta, y lo fundamentó con el estudio de los documentos.

Inteligencia. También apeló a los archivos de la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de Provincia de Buenos Aires (Dippba) como fuente que prueban las tareas de infiltración protagonizadas por las fuerzas represivas en la UNLP, muchas veces a pedido de la Side. “Vimos la vigilancia constante sobre todas las actividades del mundo universitario”, analizó.

Cantidad de gente en asambleas, información sobre las agrupaciones estudiantiles, ejemplares de volantes, y detalles precisos de dichos de participantes en charlas o clases que fueron informados a la Dippba a través de sus espías, aparecen como material de interés para la inteligencia policial.

También los debates internos sobre el rol de la universidad y de los profesionales que forma. “Una arquitectura para el pueblo”, “la misión de los médicos”, “la salud necesaria para la sociedad argentina”, son algunos de los textos y debates que circulaban en las facultades y eran informados a Dippba.
Comedor. Con un episodio puntual, la actual vicepresidenta académica de la UNLP ejemplificó el rol de Guillermo Gallo como rector entre 1976 y 1983. El hecho remite a 1978, cuando militantes de Franja Morada se reunieron con él para pedirle la reapertura del Comedor Universitario, el cual había sido cerrado en 1974. Su respuesta fue contundente: “De ningún modo, recién pusimos orden y ustedes me piden esto. Eso era como la ‘colina táctica del enemigo’”, les respondió, y entregó una frase que más tarde se convirtió en el título del libro de Jorge Alessandro.    


Antes de su cierre, el Comedor ubicado en 1 y 50, había sido blanco de algunos atentados.

A Gallo se le atribuye la responsabilidad de buena parte de las cesantías de trabajadores docentes y no docentes, así como de ser colaborador en la represión, con delaciones de trabajadores y estudiantes, muchos de los cuales continúan desaparecidos.

Durante su gestión abundan, según refiere la investigación de Barletta expuesta en el Juicio, los informes de inteligencia que dan cuenta de la situación en las facultades. Habla de reportes de 1977 que transmiten “la calma”, y la atribuyen al desmantelamiento de las organizaciones políticas; y de otras que detectan algunas actividades de resistencia.

En esa época, regía una medida calificada como “impresionante” por la investigadora: los que habían sido cesanteado o exonerados no podían pisar la universidad para ninguna actividad, y el control se realizaba con una supervisión extrema de guardias apostados en las puertas de las facultades, quienes pedían DNI a cualquiera que quisiera ingresar.

Duelo legal. Como viene ocurriendo desde el inicio mismo del juicio, un nuevo cruce se dio entre el presidente del Tribunal, Carlos Rozanski y el abogado Juan Losino, representante del acusado Claudio Grande, cuando el defensor pidió que constara la negativa del Tribunal a dejar sentado un diálogo que ambos mantuvieron durante la audiencia.

Después de varios contrapuntos, que incluyeron pedidos de recursos de reposición (uno de ellos aceptado por la mayoría de los jueces, el cual obligó a acortar el testimonio de Barletta), Losino se reservó el derecho de recurrir a la Cámara de Casación con su planteo.

Teleconferencia. Las audiencias se retomarán el viernes a las 9 de la mañana, y está prevista la declaración, vía teleconferencia desde Copenhague (Dinamarca), de los testigos Aberto Diesler, Elsa Beatriz Mattia de Torrillas, Néstor Daniel Torrillas y Roberto Lujan Amerise.

martes, 10 de junio de 2014

No a la apropiación del POZO DE BANFIELD

JUSTICIA YA! LA PLATA

Las organizaciones firmantes, nucleadas en el espacio Justicia Ya La Plata, manifestamos nuestra preocupación por la situación del predio del ex Centro Clandestino de Detención "Pozo de Banfield", ubicado en las calles Vernet y Siciliano del partido de Lomas de Zamora.
Lo hacemos frente a una serie de actividades y declaraciones periodísticas que funcionarios del municipio de Lomas han realizado respecto a la inminente utilización del lugar como un “Espacio de Memoria”.
La querella de nuestros organismos ha presentado hace años en la causa N°26, que investiga los delitos de lesa humanidad cometidos en este CCD, un recurso de no innovar sobre el predio, para evitar la posible destrucción de pruebas ante el estado de total abandono y deterioro de las instalaciones al momento del trasladado de las últimas dependencias policiales que funcionaron en el lugar. En aquel momento el sótano del edificio, del que ni la CONADEP ni la justicia habían realizado nunca una inspección ocular, se encontraba completamente inundado.
En junio de 2006, el juez Arnaldo Corazza contestó a nuestro pedido y ordenó “la realización de las operaciones técnicas y científicas convenientes a los fines de desagotar el subsuelo” y dictó “medida de NO INNOVAR respecto del inmueble”.
A nuestro entender, la medida de no innovar continúa vigente, porque continúa en curso la investigación sobre los crímenes aún impunes cometidos en ese lugar, y en todo caso nunca fuimos informados como querellantes de ninguna habilitación judicial para el uso del predio.

Sin embargo, varios hechos preocupantes se vienen sucediendo:
- El 23 de abril pasado el Concejo Deliberante de Lomas de Zamora aprobó, con la firma de la presidenta del cuerpo Ana R. Tranfo, una nota de Comunicación N°44/14, que involucra la intención de avanzar sobre el predio.
-Al día siguiente el Concejo de Lomas se dirigió al Juez Blanco, subrogante en el Tribunal N°3 y con actuación en la causa N°26, para “solicitarle que disponga a favor de los organismos de Derechos Humanos a nivel Nacional, Provincial y Municipal las áreas que considere que pueden ser utilizadas del inmueble para que en el mismo se pueda crear un espacio dedicado a la 'memoria' y revisión de esa parte trágica de la historia de nuestro país”.
- Acto seguido, la prensa oficial de Lomas difundió la noticia de que “El Municipio busca convertir un sector del Pozo de Banfield en un Espacio para la Memoria”, donde se afirmaba que “el intendente Santiago Carasatorre, junto a funcionarios locales, provinciales y nacionales, recorrió el ex centro clandestino de detención para evaluar los pasos a seguir luego de que la Justicia autorizara el uso de una parte del edificio”. En el acto, el intendente recitó el lema de rigor: “convertir lo que fue un centro clandestino de detención en un lugar de memoria y de vida”.
- El 31 de Mayo, la prensa de la agrupación Hacha y Tiza del SUTEBA Lomas de Zamora difundió un comunicado sobre la recorrida del intendente por el predio y afirmó que “una parte de la causa de 'Pozo de Banfield' está elevada a juicio (la otra parte esta en etapa de instrucción), por ello no se tomaron fotografías durante el recorrido” y que “la Justicia autorizó el uso público de tres oficinas del edificio”.
- Al mismo tiempo, la concejal del Frente para la Victoria, Vanesa López, en diálogo con el medio local “Info-región”, en curiosa afirmación, aseguró que “los organismos de Derechos Humanos y mismo el Estado nacional, provincial y municipal tienen que hacer uso de las instalaciones de estas aberrantes instituciones” (SIC). En la misma nota, la directora de Derechos Humanos de Lomas de Zamora, Nilda Rapari de Lencina, precisó que la idea es que allí funcione la dirección de Derechos Humanos, un museo por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y se realicen actividades culturales porque “la cultura es la música, la vida, la reivindicación por todos los que estuvieron ahí”.

La pretensión del gobierno de la provincia de quedarse con el predio no es nueva. En septiembre de 2006 el gobernador Felipe Solá entregó por decreto el inmueble a su secretario de DD.HH. Edgardo Binstock, pese al sostenido reclamo de los vecinos organizados en la Multisectorial “Chau Pozo” para gestionar la preservación del lugar de manera independiente y colectiva. Cuatro años más tarde, el gobernador Scioli hizo su propia jugada declarando al lugar como “Centro para la Memoria, la Verdad y la Justicia”, y a través de su secretaria del área, Sara Derotier de Cobacho, inauguró una señalización con cartelería anaranjada y pilotes de cemento emplazados en el frente del edificio. Cabe aclarar que en nuestro escrito de 2006, argumentamos ante el juzgado la necesidad de preservar también el frente del lugar y solicitamos que expresamente se informe a la Secretaría de DD.HH. de la provincia el alcance de la medida de no innovar.
A través de una “Dirección de Investigación y Memoria” la Secretaría se arroga la misión de actuar estrictamente “en cumplimiento de la Ley Nº 13.584”. La tan mentada ley fue aprobada en noviembre de 2006 en una legislatura controlada por Ismael Pasaglia y Graciela Gianettasio. Su texto cuenta sólo con 3 artículos en 7 líneas, y el tercero es sólo de forma. El título 1° emplaza al Ejecutivo provincial a “arbitrar los medios para la preservación de todos los lugares que funcionaron como CCD” en la provincia y lo obliga, como única política específica en su título 2°, a “colocar placas identificatorias (…) en recuerdo de todos los compañeros detenidos desaparecidos”.

La causa N° 26 por lo crímenes en el Pozo de Banfield tuvo un tortuoso derrotero. El primer tramo fue elevado a juicio oral en abril de 2012, con una pobre instrucción en la que Corazza sólo imputó a 7 represores por 134 casos, entre ellos las apropiaciones del hijo de Gabriela Carriquiborde, de Carlos D´Elia Casco, de María Lavalle Lemos, de Victoria Moyano Artigas y de Martín Ogando Montesano. Mientras la causa se elevó a juicio estaba prófugo uno de los jefes del Pozo, el comisario Miguel Wolk, que aprovechó el beneficio de la domiciliaria para coordinar la fuga con su hija, también policía.
En un segundo tramo (N°263) el juez procesó a 15 represores más, pero les otorgó automáticamente la prisión domiciliaria. Jubilado Corazza en 2013, y subrogado por Blanco, el segundo tramo de la causa sigue juntando polvo en los Tribunales platenses.
Como último detalle de desprolijidad, en junio de 2013 el TOF 1 (Rozansky-Jantus-Vega) declaró nula una parte de la elevación a juicio de la causa y devolvió el expediente a instrucción porque al jubilado Corazza se le olvidó pronunciarse sobre los procesamientos de algunos genocidas. Con ello, difícilmente el juicio comience antes de 2015.

Ante esta nueva afrenta de un Estado más preocupado por gestionar inmuebles que por hacer avanzar la justicia en estos hechos, reafirmamos que el edificio completo del ex CCD Pozo de Banfield sigue siendo una prueba fundamental para determinar la verdad de lo allí ocurrido en dictadura, y que es obligación indelegable del Estado la preservación del predio hasta que la justicia concluya su trabajo.
La política de apropiación y banalización que el Estado Nacional y Provincial vienen realizando sobre los Sitios de Memoria, cuyo punto cúlmine es lo que sucede en la Escuela de Mecánica de la Armada, apunta ahora hacia el Pozo de Banfield. Por la memoria de lucha de las compañeras Adriana Calvo, Virginia Ogando, y de los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, exigimos la preservación de la totalidad del predio del Pozo de Banfield hasta que se hayan concluido las investigaciones judiciales sobre ese lugar de exterminio.

Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos (AEDD); Asociación de Profesionales en Lucha (APEL), Central de Trabajadores Argentinos (CTA) La Plata-Ensenada; Centro por los Derechos Humanos Hermanos Zaragoza; Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH); Comité de Acción Jurídica (CAJ); Federación Universitaria de La Plata (FULP); HIJOS La Plata; Unión por los Derechos Humanos, La Plata, integrantes de Justicia YA! La Plata

miércoles, 7 de mayo de 2014

Robo de bebés y reencuentro en la audiencia por La Cacha

Las audiencias se reiniciaron con el testimonio de la sobreviviente Ana María Caracoche, una mujer que perdió a sus dos niños y los recuperó ya en democracia.

Ana María Caracoche, secuestrada durante la última dictadura cívico militar y cuya hija fue apropiada cuando tenía un año, declaró este miércoles en el juicio que se sigue en La Plata por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino conocido como La Cacha.

El 16 de marzo de 1977, fuerzas de seguridad irrumpieron en la casa de Susana Falabella y su esposo José Abdala, en La Plata, y los secuestraron junto a su hijo Sabino, de 3 años, y a María Eugenia Gatica Caracoche, hija de Ana María Caracoche.

María Eugenia había quedado ese día al cuidado de los Abdala mientras su madre viajaba a Buenos Aires con su otro hijo, Felipe, de 3 meses.

Al regresar de su viaje, Ana María se enteró del secuestro de su hija, junto a los Abdala, y se desesperó. Luego supo a través de un conocido con amigos militares que tanto Sabino como María Eugenia se encontraban con Susana y estaban bien.

Caracoche y su esposo decidieron refugiarse en casa de un amigo, Roberto Amerise, en la ciudad de Berisso, donde el 19 de abril de 1977 irrumpieron fuerzas armadas y se llevaron a Amerise y a Ana María, quien intentó impedir que la separen de su hijo Felipe.

Ana María Caracoche fue alojada en el centro clandestino de La Cacha, donde fue torturada.

Su hija María Eugenia quedó en poder del policía Rodolfo Silva, quien la inscribió como hija propia, y recién en 1985 recuperó su verdadera identidad.

Su hermano Felipe había quedado al cuidado de una vecina, quien poco después buscó una familia para que lo críe, la cual, si bien lo inscribió como hijo propio, no tuvo inconvenientes en restituirlo a su madre en 1984.

El centro clandestino de detención La Cacha estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia.

La Cacha funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas desaparecidas que se encontraban embarazadas.

Después de Caracoche declaró el médico Martín Castilla, también sobreviviente, y la hija de desaparecidos Sabina Zaffora.

domingo, 27 de abril de 2014

Escuela Normal de Banfield: 35 egresados y alumnos fueron secuestrados, sólo 4 sobrevivieron

La Cacha: "Tenían todos nuestros legajos", dijo una ex alumna de la Escuela Normal de Banfield

El Colegio Normal Nro 1 de Banfield tiene el dudoso honor de ser el establecimiento donde más alumnos de una sola división desaparecieron.
La Plata.- María Silvia Bucci, una de las cuatro víctimas sobrevivientes que declararon hoy en el juicio oral por "La Cacha", dijo que los represores "tenían todos los legajos, no sólo de las personas que secuestraron sino de todos los alumnos; de algunos tenían el plano de la casa, información específica". También dijo que permanecía atada a una cama. "Estaba atada a la cama, encapuchada y en cada interrrogatorio me amenzaban con violarme", describió. Ése y otros testimonios se oyeron en el marco de
una nueva audiencia del juicio por delitos de lesa humanidad que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 1 de la capital provincial y que tiene como acusados a 21
represores, entre ellos el comisario de la Bonaerense Miguel Etchecolatz.

Bucci, quien era estudiante del Normal 1 de la localidad de Banfield y tenía 16 años al ser detenida ilegalmente, estuvo alojada en La Cacha entre el 27 de mayo de 1977 y el 8 de agosto de ese año, fecha en la que fue liberada. Durante su cautiverio, los represores le exhibieron su legajo escolar y el de otros estudiantes de su colegio, también secuestrados, con detalles de su participación en el centro de estudiantes del establecimiento.
  
"Yo estaba en el quinto año del secundario de la Escuela Normal,  ubicada en Manuel Castro al 900, en Banfield, partido de Lomas de Zamora, participaba de la Juventud Guevarista", expresó en el comienzo de su declaración. "No me torturaron con picanas, pero tenía amenazas de violación", reveló Bucci ante el Tribunal, quien precisó que el 27 de mayo de 1977, a la noche, llamaron a la puerta de su casa "personas vestidas de civil, que se identificaron como fuerzas de seguridad" "Pidieron por mí, me solicitaron el documento, me dijeron que me vistiera, porque había estado durmiendo, estaban mi papá, mi mamá y mi hermano que era chiquitito. Yo tenía 16 años", contó.

Recordó que luego que los hombres "revolvieron la casa, pero no rompieron nada, me pidieron que me cambiara, me metieron en un baúl y me trasladaron hacia un lugar" y mencionó que "cuando  llegué al lugar de mi cautiverio, los otros detenidos me dijeron que era La Cacha". "Me alojaron en el sótano, donde había unas cuantas personas y  estuvimos el primer tiempo allí, pero otros detenidos, Rubén y Judith, estuvieron en la Cachavacha Superstar, los llevaron a ese lugar donde estaban en peores condiciones", relató en referencia a otros detenidos. Agregó que durante su cautiverio permaneció "esposada a la cama y encapuchada".

"Me acuerdo de algunos de los que estaban allí: Raúl Elizalde, Javier Quinterno, Alberto Monajid,que le decían Felipe; Ricardo Herrera, Margarita Ercole", aseveró. Manifestó que durante el interrogatorio a la que era sometida le preguntaron sobre el Centro de Estudiantes y "tenían todo el legajo de la escuela (de Banfield) con la foto e información de cada alumno", acotó.
  
Al ser consultada sobre el nombre de los responsables de la Escuela, dijo que el interventor se llamaba Luis Héctor Bucci y el director era Simón Orlic. Bucci manifestó luego que en La Cacha "tenían  todos los legajos, no solo de las personas que secuestraron sino de todos los alumnos, de algunos tenían el plano de la casa, información específica".
  
Luego refirió que debido a que tenía una capucha no podía identificar a quienes la interrogaban, pero dijo que "sólo se los conocía por los apodos de "Pituto", "El Oso", y "El Francés". "Siempre recibía amenazas tras los interrogatorios, y me decían que en caso de salir libre no debía participar en nada", acotó Luego, dijo que el día que quedó en libertad fue llevada hasta su casa en auto, "con los ojos vendados" y que posteriormente mantuvo contacto con familiares de otros detenidos. "Con mi mamá buscamos en la guía telefónica de La Plata, nombres para ver si existía la posibilidad de encontrar a gente conocida de quienes estaban en La Cacha", contó.

En la audiencia de hoy declararon también Leonardo Dimas Nuñez, que lo hizo mediante videoconferencia desde Francia, José Luis Barla y Rubén Jaquenod. Jaquenod fue privado ilegalmente de su libertad y permaneció en La Cacha entre el 28 de junio de 1977 y el 8 de julio de ese mismo año, cuando fue liberado. Barla, por su parte, estuvo privado ilegalmente de su libertad en La Cacha entre el 5 de agosto de 1977 y el 2 de septiembre de ese mismo año, cuando fue liberado.
  
El Tribunal Oral Federal 1 de la La Plata investiga los delitos contra 135 víctimas -entre ellas Laura Carlotto, hija de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto- cometidos por 21 acusados en el ex centro de detención La Cacha. Este centro clandestino de detención estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia. La Cacha funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas desaparecidas que se encontraban embarazadas.

sábado, 26 de abril de 2014

COMO A LOS NAZIS LES VA PASAR, ADONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR !

Gracias al trabajo de un compañera en Israel, se está difundiendo la búsqueda del represor Teodoro Gauto. 

‎בבקשה לשתף !!! הסאדיסט מ"לה קאצ'ה" יכול להיות בישראל ! גאוטו תיאודורו אניבל עינה אסירים בימי המשטר הצבאי בארגנטינה: גאוטו תיאודורו אניבל, בן ,62 יליד ארגנטינה, בעל אזרחות ישראלית וארגנטינאית, מבוקש על פשעים נגד האנושות במולדתו. הוא מואשם, יחד עם 17 אחרים, בפשעים שביצע במתקן המעצר לה קאצ'ה, סמוך לבית הסוהר אלמוס. בין פברואר 1977 לנובמבר 1978 נעצרו במתקן כ200- בני אדם. רובם נחטפו, עונו ונעלמו. לה קאצ'ה היה גם המקום שאליו הושלכו ונעלמו נשים הרות. המתקן פעל כחלק מעוולות המשטר הצבאי בארגנטינה. בין 1976 ל,1983- שנות המשטר הצבאי, נעלמו בארגנטינה 300 אלף בני אדם, מהם 3,000 יהודים. משפטם של 18 חשודים בפשע נגד האנושות בלה קאצ'ה נפתח לפני שנתיים. בין הנאשמים קציני צבא לשעבר ואיש המודיעין אניבל. 16 נאשמים הגיעו לתחילת המשפט. שניים נוספים, אניבל וריקרדו לואי פון קיאוו, נמלטו לפני שהמשפט התחיל. ממשלת ארגנטינה הציעה מאה אלף דולר למי שימסור מידע על מקום הימצאם. אניבל, הנשוי לאישה בשם אסתר צ'רניאק, קיבל אזרחות ישראלית. על פי האינטרפול הוא ברח לפרגוואי ולארצות הברית, ולא נתפס. אוסקר חיימוביץ מעמותת "ממוריה," המנציחה את זכרם של הנעדרים, אומר שבשנים האחרונות יש לא מעט משפטים כאלה. "גם אני הופעתי באחד מהם. בין המענים כמעט ולא היו יהודים, מפני שהמשטר לא התיר ליהודים להתקבל לקצונה, והקצינים הם אלה שהיו מעורבים בעינויים. העובדה שאשתו של אניבל יהודייה מסבירה את אזרחותו הישראלית."‎

בבקשה לשתף !!!
הסאדיסט מ"לה קאצ'ה" יכול להיות בישראל !
גאוטו תיאודורו אניבל עינה אסירים בימי המשטר הצבאי בארגנטינה: גאוטו תיאודורו אניבל, בן ,62 יליד ארגנטינה, בעל אזרחות ישראלית וארגנטינאית, מבוקש על פשעים נגד האנושות במולדתו. הוא מואשם, יחד עם 17 אחרים, בפשעים שביצע במתקן המעצר לה קאצ'ה, סמוך לבית הסוהר אלמוס. בין פברואר 1977 לנובמבר 1978 נעצרו במתקן כ200- בני אדם. רובם נחטפו, עונו ונעלמו. לה קאצ'ה היה גם המקום שאליו הושלכו ונעלמו נשים הרות. המתקן פעל כחלק מעוולות המשטר הצבאי בארגנטינה. בין 1976 ל,1983- שנות המשטר הצבאי, נעלמו בארגנטינה 300 אלף בני אדם, מהם 3,000 יהודים.

משפטם של 18 חשודים בפשע נגד האנושות בלה קאצ'ה נפתח לפני שנתיים. בין הנאשמים קציני צבא לשעבר ואיש המודיעין אניבל. 16 נאשמים הגיעו לתחילת המשפט. שניים נוספים, אניבל וריקרדו לואי פון קיאוו, נמלטו לפני שהמשפט התחיל. ממשלת ארגנטינה הציעה מאה אלף דולר למי שימסור מידע על מקום הימצאם.

אניבל, הנשוי לאישה בשם אסתר צ'רניאק, קיבל אזרחות ישראלית. על פי האינטרפול הוא ברח לפרגוואי ולארצות הברית, ולא נתפס. אוסקר חיימוביץ מעמותת "ממוריה," המנציחה את זכרם של הנעדרים, אומר שבשנים האחרונות יש לא מעט משפטים כאלה. "גם אני הופעתי באחד מהם. בין המענים כמעט ולא היו יהודים, מפני שהמשטר לא התיר ליהודים להתקבל לקצונה, והקצינים הם אלה שהיו מעורבים בעינויים. העובדה שאשתו של אניבל יהודייה מסבירה את אזרחותו הישראלית."

COMO A LOS NAZIS LES VA PASAR, ADONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR !
DIFUNDIR !!!

TEODORO ANIBAL GAUTO ESTA PROFUGO
SE LO BUSCA PARA JUZGARLO EN LA CAUSA ""LA CACHA"
ESTE REPRESOR ESTUVO O ESTA EN ISRAEL YA QUE CONSIGUIO LA CIUDADANIA ISRAELI
DATOS :

Nombre: GAUTO, TEODORO ANIBAL

DNI Nro: 7701917
Fecha de Nac.: 1949
Sexo Masculino
Oficio: Personal Civil de Inteligencia del Ejercito
Civil: Casado
Conyuge: CHERÑAK Silvia Ester
Domicilio: Aragon N. 787 de Lavallol Lomas de Zamora
Señas: Tez blanca, cabello rubio, color de ojos verdoso, talla 1,70 mts.
Delito Violaciones a los Derechos Humanos
Ampliacion: "ARIAS DUVAL ALEJANDRO AGUSTIN Y OTOS S/ HOMICIDIO, PRIVACION ILEGITIMA DE LA LIBERTAD, TORMENTOS Y SUSTRACCION DE MENORES"
Caso: Duran
Condicion: Profugo
Justicias: Juzgado Federal N1 de la pcia. de Bs.As (Dr.Blanco) - Secretaria Penal N.1 Observaciones: La foto corresponde al año 2002

jueves, 24 de abril de 2014

Prófugos aún en la causa "La Cacha"


Hay que recordar que aún dos imputados en la causa se mantienen prófugos de la justicia. 

Estos son Teodoro Aníbal Gauto y Ricardo Luis Von Kyaw.


El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación los incluyó en su programa de recompesas





“Justicia Ya” solicitó al tribunal que los guardias que custodian a los represores estén desarmados

La Cacha: cuatro víctimas relatarán torturas

Las víctimas narran historias dramáticas
Una de las víctimas era estudiante en un colegio secundario de Banfield. Querellantes particulares realizarán una conferencia de prensa.
Tres hombres y una mujer relatarán este miércoles 23 de abril su secuestro y las torturas sufridas durante su cautiverio en el centro clandestino de detención conocido como La Cacha, en La Plata, durante la última dictadura cívico-militar.

Los testimonios se brindarán en el marco del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en La Cacha que sigue el Tribunal Oral Federal 1 de la capital provincial y que tiene como acusados a 21 sospechosos, entre ellos el ex comisario Miguel Etchecolatz.
Está previsto que declaren Leonardo Dimas Nuñez, que expondrá por videoconferencia desde Francia; María Silvia Bucci, José Luis Barla y Rubén Jaquenod.
Bucci, quien era estudiante del Normal 1 de la localidad de Banfield y tenía 16 años al ser detenida ilegalmente, estuvo alojada en La Cacha entre el 27 de mayo de 1977 y el 8 de agosto de ese año, fecha en la que fue liberada.
Durante su cautiverio, los represores le exhibieron su legajo escolar y el de otros estudiantes de su colegio, también secuestrados, con detalles de su participación en el centro de estudiantes del establecimiento.

Jaquenod, en tanto, fue privado ilegalmente de su libertad y permaneció en La Cacha entre el 28 de junio de 1977 y el 8 de julio de ese mismo año, cuando fue liberado.
Barla, por su parte, estuvo privado ilegalmente de su libertad en La Cacha entre el 5 de agosto de 1977 y el 2 de septiembre de ese mismo año, cuando fue liberado.
El Tribunal Oral Federal 1 de la La Plata investiga los delitos contra 135 víctimas -entre ellas Laura Carlotto, hija de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto- presuntamenete cometidos por los acusados en el ex centro de detención La Cacha.
Este depósito de víctimas del terrorismo de Estado estaba ubicado entre las calles 191, 196, 47 y 52 de la ciudad de La Plata, contiguo al penal de Olmos y en las antiguas instalaciones de Radio Provincia.
La Cacha funcionó como centro clandestino desde 1976 a 1978 y además operó como una maternidad clandestina para las detenidas desaparecidas que se encontraban embarazadas.

Reclamo
Por su parte organismos de Derechos Humanos querellantes en el proceso, brindarán una conferencia de prensa para ampliar detalles del escrito presentado en el que se solicita que la custodia de los detenidos no porte armas de fuego en el interior del teatro donde se desarrollan las audiencias, confirmaron fuentes del caso a Tinta Judicial.
El colectivo “Justicia Ya” solicitó al tribunal que juzga los crímenes de lesa humanidad cometidos en el ex centro de detención La Cacha que los guardias que custodian a los represores estén desarmados.

La parte querellante de “Justicia Ya” presentó un escrito ante el tribunal que preside el juez Carlos Rozansky, reclamando que “los guardias que permanezcan en la sala durante el debate, lo hagan sin armas de fuego u objetos que pudieran ser arrebatados por los reos y utilizados contra el público, las querellas o el propio tribunal”.
En un comunicado, el colectivo explicó, que “observamos que el personal penitenciario se encuentra, audiencia tras audiencia, con sus armas desprotegidas, visibles, de cara al público, mirando sus movimientos, y no así­ a los represores que se encuentran a sus espaldas”.
“Entendemos que al tratarse de imputados por una causa de lesa humanidad, con la gravedad que conllevan los delitos a investigarse, el Servicio Penitenciario Federal no deberí­a cumplir la función de protección a los reos por parte del público, como así­ entendemos está planteada la guardia”, aseguró.

Además, solicitó “que todos los imputados presencien el debate, entendiendo que para dilucidar el alcance del comportamiento criminoso de los mismos es necesario comprender el carácter necesariamente conjunto de todos los que actuaron en La Cacha”.