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martes, 23 de junio de 2020

JUICIOS A LOS GENOCIDAS EN CUARENTENA DE LESA PEREZA

JUICIOS A LOS GENOCIDAS EN CUARENTENA DE LESA PEREZA


La cuestión de la continuidad de los juicios de lesa humanidad y sus características en el marco de la pandemia de la Covid-19 ha abierto un complejo debate en el ámbito de Derechos Humanos. Las posiciones se dividen entre quienes plantean retomar las audiencias con la virtualidad como única herramienta ante la situación que impone la pandemia, y quienes opinamos que los juicios deben continuar, pero deben seguir siendo orales y públicos, con todos los recaudos sanitarios del caso, pero con mayor compromiso de parte del Estado para que se escuche a los testigos y sobrevivientes, los procesos no se estanquen más de lo que ya están, se realicen sin mayores beneficios a los represores y se completen como es debido. Repasamos la situación en la justicia federal de La Plata, que viene apelando a la virtualidad de los procesos hace tiempo y muestra la pereza del Estado en la materia.

Por HIJOS La Plata
CUARENTENA Y DESPUÉS…
Como sabemos la declaración mundial de la pandemia por el Coronavirus y la sanción local en marzo pasado de medidas sanitarias de aislamiento social preventivo y obligatorio han producido un parate en muchos ámbitos de la actividad esencial estatal. La justicia federal no es la excepción, y muchos de los juicios de lesa humanidad que debían retomar sus audiencias o dar inicio en este período quedaron en suspenso. La cuestión de la continuidad de esos debates y sus características ha abierto un complejo debate en el ámbito de Derechos Humanos. Es que la discusión no se plantea por un alto en un escenario dinámico, sino más bien en un panorama de aletargamiento y pereza del Estado para agilizar la realización de los juicios, que llevan más de 40 años de reclamo social de justicia y más de 14 de actividad judicial efectiva. Como venimos describiendo hace años, incluso desde antes de diciembre de 2015, el proceso de los juicios a los genocidas se encuentra asediado por distintos ejes de impunidad: el estiramiento indefinido de los procesos a favor de la impunidad biológica de los genocidas, el cuello de botella entre la instrucción de las causas y los debates orales, y las medidas ilegítimas de beneficios extraordinarios a los peores asesinos de nuestra historia, como ser el 2x1, las domiciliarias, las excarcelaciones y los ceses de prisión efectiva.

En La Plata llevaba un año y medio en curso el debate por los crímenes cometidos en la Brigada de Investigaciones de San Justo (1), que se había extendido por la espaciada agenda que propuso el tribunal, que había quedado por recomenzar en una instancia final de alegatos de las defensas, y que es un expediente trabajoso con 18 represores imputados y 84 víctimas, pero no si se lo compara con los procesos que debían comenzar en nuestra ciudad en 2020, y que iban a coincidir en un cuello de botella espinoso producto de lo que no se hizo con tiempo en su momento y se quería realizar ahora en simultáneo.
El 22 de abril iniciaba el debate por el CCD de la sede central del Cuerpo de Infantería de La Bonaerense, conocido como “1 y 60” (2), causa que fue desguazada cuando se pretendió juzgar el Circuito Camps en 2012, que finalmente incluirá unos 22 genocidas por 194 víctimas, que por primera vez pondrá luz sobre la coordinación represiva entre el Regimiento 7 de Infantería y la policía en nuestra zona, y cuyo comienzo fue en principio fijado para el próximo 24 de junio –aún sin detalle de protocolo específico-. A su vez el 5 de mayo iba a empezar el esperado debate e por las Brigadas de Investigaciones o "pozos" de Banfield y Quilmes (3), causa acumulada de diversos expedientes, uno de ellos elevado a juicio hace más de 8 años, con un total de 23 represores a juzgar por más de 540 víctimas y unos 400 testigos que ya fueron reducidos a un número más manejable aunque con criterios altamente dúctiles. En este caso se ha dejado en suspenso el inicio de debate sin fecha cierta y con planteos varios de las partes querellantes. Finalmente el 7 de septiembre estaba previsto el inicio del demorado juicio por los delitos cometidos en la Brigada de Lanús con sede en Avellaneda, conocida como "El Infierno", que tuvo un tramo ya llegado a sentencia en 2013 por los casos de los hermanos Iaccarino y resultó en condenas leves y poco representativas de los delitos que juzgaba, y que incluye a 61 víctimas y sólo 5 represores porque otros 3 murieron impunes - entre ellos el subjefe del CCD - por la pereza judicial.

Un fenómeno que tiene que ver con el aletargamiento del proceso de juzgamiento en La Plata y en todo el país es la dispar conformación de los tribunales que realizarán los debates pendientes y la falta de designación de jueces titulares. En La Plata el Tribunal Oral Federal 1, que ha absorbido la casi totalidad de los juicios realizados desde 2006, vino sufriendo mutaciones y reemplazos con jueces subrogantes que lo desdibujaron de aquel que en 2015 dictó el primer fallo que reconoció el delito internacional de Genocidio a una conformación más conservadora que avaló hasta el 2x1 a varios genocidas.

La nueva versión del TOF 1 platense que encarará los debates pendientes vive un festival de subrogancias: por un lado los magistrados que se harán cargo del debate en la causa “1 y 60”, Ricardo Basílico, con actuación en la justicia provincial de Chubut y en el TOF 8 porteño, Agustín Lemos Arias, de la Cámara Federal platense y Nicolás Toselli, designado en el TOF 8 porteño pero con actuación real como subrogante en San Martín.

Por otra parte están subrogando los cargos tres magistrados de otras jurisdicciones con actuación en San Martín: el ex camarista porteño Eduardo Farah, el integrante del TOF 2 Walter Venditti y el miembro del TOF 4 porteño Esteban Rodríguez Eggers, que realizará el juicio “Banfield/Quilmes”. Este trio había propuesto en diciembre pasado, mucho antes de que llegara la pandemia y el aislamiento y excusándose en ser jueces de San Martín, un debate cuasi virtual para “Banfield/Quilmes” en La Plata, con presencia física de un solo magistrado y el resto por sistema remoto, lo que fue duramente cuestionado por las querellas.

Desde 2006 hasta la actualidad en La Plata se dictaron 18 sentencias, y si bien a primera vista parece una cantidad, queda mucho por hacer, tanto en causas residuales como en otras que nunca recibieron el debido impulso. Los jueces Germán Castelli, Pablo Vega y Alejandro Esmoris se despiden este año de sus cargos en la justicia platense con la sentencia por Brigada San Justo y ya coronaron su actuación con un nuevo fallo absolutorio del genocida CNU Juan José “Pipi” Pomares, pese a que Casación los conminó en abril de 2019 a revisar la sentencia de 2017 que firmaba la impunidad del asesino. El panorama nacional tampoco es alentador este año. La primera sentencia de 2020 llegó en abril pasado en Mar Del Plata, en una audiencia sin público en la causa “Subona 15”, donde se condenó a 35 represores de esa estructura represiva del Ejército, así como a integrantes de la Fuerza de Tareas 6 de la Armada, de Prefectura y un integrante de la Comisaría de Miramar por 272 casos. El fallo absolvió a 5 represores, en su mayoría de la Armada. El segundo fallo se dio en mayo en Comodoro Rivadavia, donde el Tribunal Oral local condenó a unos módicos 6 años como partícipe secundario en la desaparición del militante del Partido Comunista Elvio Ángel Bel al jefe de Informaciones de la Policía de Chubut Tito Nichols, y absolvió al segundo comandante del Batallón de Infantería de Marina 4 de la FT7 de la Armada, Hernán Álvaro Hermelo. La tercera causa en llegar a sentencia fue también en mayo, pero en Rosario, en la Causa “Feced 3 y 4”, donde 10 represores fueron condenados a penas altas por 188 casos y se reconoció por primera vez en esa zona los delitos sexuales como autónomos. La cuarta y última sentencia hasta el momento llegó a fines de mayo en Entre Ríos, en un debate realizado con tribunal ad hoc y por escrito de acuerdo al viejo código, donde se dictaron 2 perpetuas y 6 sentencias menores sobre represores que seguirán con domiciliaria o bien excarcelados como llegaron al juicio.

Un total de 4 fallos, 6 absoluciones y 54 condenas por más de 480 víctimas son los datos actualizados de 2020. Si bien es prematuro extraer conclusiones para todo el año desde estos datos, dado que habitualmente la mayor cantidad de fallos se da en la segunda mitad del año: Pero seguramente el impasse judicial por la Covid-19 impactará en el estiramiento de los procesos, tanto en los ya iniciados como en aquellos por iniciarse.

CONTINUAR, PERO CÓMO…
La continuidad de los juicios y las condiciones prácticas para su realización han sido un parte aguas en la concepción del acto de justicia que tanto la querella del Estado como la de los distintos organismos de Derechos Humanos sostienen. El Ministerio Público Fiscal, representante de la acusación estatal en los juicios, se ha limitado a plantear poco más que la virtualidad como herramienta básica para la continuidad de los juicios. En la causa Banfield/Quilmes, la fiscalía de lesa humanidad platense pidió que se convoque a una nueva audiencia preliminar por vía remota para reorganizar el debate. La presentación de los fiscales recogió las recomendaciones de la Cámara Nacional de Casación que, a pedido de la Procuraduría de Lesa Humanidad, había instado a "los tribunales orales que tengan en trámite juicios por causas de lesa humanidad, cuya conclusión permita realizarse por vía remota y/o que fuere posible sin gran desplazamiento de participantes, conforme los protocolos vigentes, procedan en consecuencia, con observancia de las medidas emanadas de la autoridad sanitaria".

En lo estrictamente procesal penal, los fiscales Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira citaron el artículo 164 inciso” e” del Código que prevé la toma de testimonios mediante videoconferencia cuando esté en riesgo la salud de la víctima o en el caso de que esta se encuentre en un lugar distante”. Tras este planteo, aún no resuelto por el tribunal, a mediados de mayo se realizó, también de manera virtual, una reunión de la Mesa de Discusión Institucional y Social, una instancia promovida por la Procuraduría para “diagnosticar los problemas del proceso de verdad y justicia y establece líneas de acción para enfrentarlos”. Coordinada por la fiscala cargo de la Procuraduría de Lesa Humanidad, María Ángeles Ramos, en la reunión se analizó especialmente la utilización de herramientas virtuales en la toma de declaraciones testimoniales en este tipo de juicios, por definición complejos y extensos, a la vez que se evaluó impulsar el cumplimiento a la ley de víctimas, para que sean escuchadas y/o notificadas en los casos en los que se analice otorgar el beneficio de la domiciliaria a algún genocida, cosa que no viene siendo la regla en todo el país.

Estos planteos y reuniones se dieron al tiempo en que se venían retomando varios debates orales, como la causa “CNU 2” en Mar Del Plata, que está casi en etapa de alegatos; el juicio por el circuito represivo Zárate-Campana ante el TOF 2 de San Martín, en instancia de alegatos de las defensas; la megacausa ante el TOF 1 de Mendoza que revisa los crímenes cometidos contra más de 100 víctimas desde la estructura represiva del Destacamento de Inteligencia 144 del Ejército en los CCD "Campo Las Lajas", la "D2", la IV Brigada Aérea y la Comisaría 7ma; y el debate en San Juan que con más de 150 víctimas investiga la represión desplegada en el Área Militar 332, desde el Regimiento de Infantería de Montaña 22 (RIM 22), en los CCD Penitenciaría de Chimbas, Alcaidía de mujeres de la policía provincial, la vieja Legislatura, la Central de Policía sanjuanina y “La Marquesita”. En todos esos debates está en pleno análisis la utilización del sistema de comunicación más conveniente, esto es Cisco Jabber, Skype, Zoom, Google Meet, Jitsi Meet, en un poder judicial recién ha comenzado a andar el camino de su informatización y digitalización para la agilización de los procesos. Ya en junio también retomó en San Martín el debate por los crímenes cometidos en la denominada “Causa Contraofensiva Montonera”, es decir la inteligencia, el secuestro y desaparición de militantes montoneros que habían lanzado un reagrupamiento y regreso al país desde el exilio en 1979-1980. En la audiencia de reinicio no hubo público, se encontraban presentes en la sala sólo 2 de los 3 jueces, la fiscal, los abogados más jóvenes y una testigo de concepto, mientras los abogados querellantes y los defensores añosos siguieron las alternativas por videoconferencia y los 7 imputados estuvieron “dispensados” por ser grupo de riesgo de la Covid. Es destacable que en este caso el Estado no se hizo cargo de garantizar la transmisión de la audiencia por el canal oficial del poder judicial, el CIJ-TV, y la delegó en el equipo del medio comunitario La Retaguardia, que con mucho esfuerzo viene cubriendo prolijamente varios debates en CABA y San Martín.

En la ciudad de La Plata la virtualidad de las audiencias venía ganando terreno mucho antes de las problemáticas planteadas por la pandemia y el ASPO: la modalidad de un juicio cuasi virtual se inauguró en 2018 en la causa por la Brigada de Investigaciones de San Justo donde la presencia en la sala de debate sólo correspondió a las partes y el público, mientras los genocidas realizaron las indagatorias, el seguimiento de los testimonios y las últimas palabras por videoconferencia desde unidades penales o desde las Cámaras Federales de Mar Del Plata y de Comodoro Py, ya que la mayoría de ellos se encuentra gozando del beneficio de la prisión domiciliaria. De esta manera la virtualidad del proceso en La Plata viene preocupando a las querellas de los organismos de Derechos Humanos hace rato. Incluso las fallas técnicas en la imagen y el audio de las videoconferencias demoraron gran parte de las alternativas del juicio San Justo, con la recurrente y extenuante media hora del ya clásico “¿hola, me escucha?” entre los jueces y los genocidas, la utilización por los represores de esa mediatización para hacer mezquinas o irregulares las indagatorias y los reiterados cuartos intermedios para mejorar la comunicación.

Desde HIJOS La Plata, integrante de la querella del espacio Justicia YA, acompañamos la posición que expresa que los juicios deben continuar, pero deben continuar siendo orales y públicos, con los recaudos sanitarios del caso, pero con mayor compromiso de parte del Estado para que los procesos no se estanquen más de lo que ya están y se completen como es debido.

Como ha expresado la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos en un documento público (4), “ya reabiertos los juicios y desde aquel primer e histórico en La Plata al genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, durante el que se produjera la desaparición forzada de Jorge Julio López, (partícipe junto a la AEDD de la querella Justicia Ya), siempre exigimos que las salas de las audiencias fueran lo suficientemente amplias para albergar la mayor cantidad de público posible. Durante todo el juicio exigimos la presencia física en la sala de los acusados”. Junto a la AEDD estamos planteando que “este debate abierto sobre la posibilidad de juicios on line sería parcial si no analizamos la totalidad de la situación de enjuiciamientos de lesa, así también el que estos juicios se están realizando a más de 40 años de cometidos los delitos que se juzgan”.

Muchos sobrevivientes han planteado su preocupación por el establecimiento de una virtualidad que desdibuje el acto del juicio como lo que realmente es: la puesta en público, de cara a la sociedad, de la realidad del Terrorismo de Estado en nuestro país.

Desde HIJOS La Plata queremos juicios realmente orales y públicos. No estamos de acuerdo en que se dicten sentencias sin posibilidad de público, por lo que significa para los familiares y sobrevivientes que el Estado, una vez más, les dé la espalda en la posibilidad de buscar justicia plena por sus seres queridos. No queremos juicios a medias que transformen los debates y el proceso de justicia mismo en una formalidad, cosa que en La Plata se viene dando cada vez con más fuerza. Para ello exigimos a los tres poderes del Estado, en especial a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, las condiciones necesarias para que los procesos se realicen como es debido y sin concesiones a los genocidas con la excusa de la pandemia. Más cuando hasta ahora la Corte se ha limitado a extender la feria judicial extraordinaria a la par de los decretos del ejecutivo sobre la cuarentena. Nuestro reclamo se traduce en escuchar a todos los actores de los juicios, principalmente a las querellas de los organismos de DDHH y a los sobrevivientes, y en más concretamente en más medios económicos y personal para el perfeccionamiento de la tecnología de comunicación y el acondicionamiento de las salas de audiencias a la nueva situación, a la vez que se destaque la prohibición expresa de beneficios indebidos como las domiciliarias o las excarcelaciones a los perpetradores de delitos de lesa humanidad.

POR JUICIOS ORALES Y PÚBLICOS CUIDANDO LA SALUD DE LOS TRABAJADORES DE LA JUSTICIA Y DE LOS TESTIGOS-SOBREVIVIENTES!
JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS Y SUS CÓMPLICES!
CÁRCEL COMÚN, PERPETUA Y EFECTIVA A TODOS LOS GENOCIDAS!
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS
BASTA DE BENEFICIOS A LOS GENOCIDAS!
BASTA DE DILACIONES Y PEREZA DEL ESTADO!

HIJOS LA PLATA – JUNIO DE 2020.
Contacto 221 - 5892221

lunes, 22 de octubre de 2018

Juicio Brigada San Justo

El 13 de agosto comenzó en La Plata el juicio por los crímenes cometidos en el Centro Clandestino de Detención de la Brigada de Investigaciones de San Justo. 
El debate incluye imputaciones a 19 represores por 84 casos, 31 de los cuales corresponde a personas detenidas-desaparecidas.
LAS AUDIENCIAS SON LOS MIÉRCOLES DESDE LAS 10 AM EN LOS TRIBUNALES FEDERALES DE LA PLATA, CALLE 8 Y 50. (Se extenderá hasta 2019).
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lunes, 19 de febrero de 2018

La domiciliaria de Miguel Etchecolatz en Mar del Plata sigue sumando rechazos

Por una playa libre de represores

Al cumplirse un mes y medio del beneficio de la prisión domiciliaria otorgado al ex jefe de la Policía Bonaerense Miguel Etchecolatz, turistas y vecinos del Bosque Peralta Ramos, donde cumple sus múltiples condenas por delitos de lesa humanidad, realizaron una nueva acción de repudio a la presencia del genocida en esa ciudad balnearia.

Imagen: Gentileza de Laureano Marchand Cassataro
A un mes y medio de concretada, el rechazo a la presencia del genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz en Mar del Plata no cesa. Esta mañana, sus vecinos del Bosque Peralta Ramos y de esa ciudad balnearia, además de veraneantes, escribieron con sus cuerpos "cárcel para Etchecolatz" en las playa de los acantilados.

La iniciativa fue una más de las tantas que viene organizando vecinos sin Genocidas, el colectivo de habitantes del Bosque Peralta Ramos que nació cuando el Tribunal Oral Federal Número 6 de la Ciudad de Buenos Aires habilitó al represor de la Bonaerense en épocas de la última dictadura cívico militar a cumplir sus múltiples condenas por delitos de lesa humanidad en su casa de ese barrio marplatense.

La intervención, que desarrollaron durante las primeras horas de esta mañana, se suma a las movilizaciones que los vecinos y vecinas del Bosque y habitantes de Mar del Plata llevaron a cabo los días inmediatamente posteriores a la llegada del ex número dos de la policía bonaerense durante el terrorismo de Estado y a la presentación formal ante el Tribunal Oral Federal número 1 de La Plata, a quien junto a las familias de víctimas y sobrevivientes de los crímenes cometidos por Etchecolatz le solicitaron le quite el beneficio.

Ese tribunal, que habilitó la prisión domiciliaria para Etchecolatz, debe su respuesta. En tanto, la Cámara de Casación Penal debe resolver los pedidos que los querellantes en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos por Etchecolatz en los centros clandestinos Puente 12 y Comisaría de Monte Grande --que están siendo evaluados en un juicio oral-- tiene que fijar una fecha de audiencia para evaluar el mismo beneficio otorgado por el TOF 6.

Etchecolatz acumula cuatro condenas a prisión perpetua, otras dos menores y aguarda el comienzo de juicios en su contra por violaciones a los derechos humanos cometidos durante el terrorismo de Estado, mientras era jefe de la Dirección de Investigaciones de la policía provincial

lunes, 12 de febrero de 2018

Presentación judicial para exigir la revocación de la detención domiciliaria a Etchecolatz

“Que vuelva a donde tiene que estar”

Querellantes en la causa Circuito Camps, organizaciones sociales y vecinos del Bosque Peralta Ramos se presentaron ante el TOF 1 de La Plata para denunciar la conmoción social que generó la presencia del represor en Mar del Plata y para pedir su regreso a la cárcel.
Por Ailín Bullentini

“Queremos vivir tranquilos en nuestro barrio”, plantearon los manifestantes ante el tribunal federal. 
La imagen muestra a un nene y a una nena de no más de 8 años. Miran atentos a través de una valla que los duplica en altura y no los deja avanzar por la calle. Al otro lado de la valla, los observan dos docenas de policías y prefectos armados que cuidan la casa del Bosque Peralta Ramos en donde desde hace mes y medio cumple arresto domiciliario el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. La foto es una de las cerca de 50 que querellantes en la causa Circuito Camps, organizaciones populares y vecinos del barrio marplatense entregaron al Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, como muestra de la “conmoción social” que la presencia del genocida provocó en el barrio desde su llegada, razón entre otras por la que exigen la revocación del beneficio al ex número dos de la Policía Bonaerense durante la última dictadura. Además, pidieron a los jueces Pablo Vega, Alejandro Esmoris y Germán Castelli que viajen hasta el barrio para escuchar a los vecinos y observar por sí mismos lo que ellos denuncian.

Se reanudan las audiencias

Etchecolatz logró la salida efectiva del hospital penitenciario de Ezeiza el 27 de diciembre pasado, luego de que le otorgara el beneficio el Tribunal Oral Federal 6 de la Ciudad de Buenos Aires –que lo está juzgando por crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado en centros clandestinos de Monte Grande y Esteban Echeverría–. Mientras los jueces que lo integran –Julio Panelo, José Martínez Sobrino y Fernando Canero– demoran sus decisiones sobre los recursos que las querellas y la Fiscalía presentaron para revertir en Casación la situación de privilegio del genocida, los organismos de derechos humanos, las familias de víctimas y los sobrevivientes que batallan hace décadas para aportar justicia a los hechos sucedidos en la veintena de centros clandestinos de detención del llamado Circuito Camps, redoblaron la apuesta. 

Ayer, con un acto en la puerta de Tribunales y la presencia de vecinos del Bosque Peralta Ramos, no sólo les pidieron a los jueces federales de La Plata que revoquen la decisión que emitieron en agosto de 2016 de habilitar a Etchecolatz a cumplir en su casa las múltiples condenas por delitos de lesa humanidad que acumuló en una década de juicios, sino que también les pidieron que visiten el Bosque Peralta Ramos para observar los efectos que la presencia del genocida provocó en la cotidianidad de ese espacio y en la vida de sus habitantes. 

“Vinimos a pedirles por favor a los jueces que revoquen la prisión domiciliaria de Etchecolatz, queremos que vuelva al único lugar donde tiene que estar, que es la cárcel”, resumió Nicolás Grooper ayer a la mañana antes de que sus vecinas ingresaran al despacho de los jueces del TOF 1 de La Plata a entregar los escritos, el dossier con fotos y las planillas con más de 1500 firmas de adhesiones barriales, marplatenses y de La Plata al reclamo para que la Justicia devuelva al genocida a la cárcel. 

El pedido de revocatoria del beneficio, presentado con el aval de Abuelas de Plaza de Mayo, Asociación Clara Anahí, la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, además de varias víctimas sobrevivientes de la Noche de los Lápices, se funda en que Etchecolatz “ha quebrantado la prohibición de salir del domicilio sin la debida autorización judicial”, denunciaron en relación a la salida que realizó a la Clínica Colón sin custodia policial uniformada, y en “violación a la obligación inmediata de aviso, evidenciando el deficiente control jurisdiccional”. El TOF 1 no fue notificado de la salida.

A esas razones se sumó la voz de los vecinos del bosque como testimonio de la “conmoción social” que les genera la presencia del represor. Una presencia que “vulnera sus derechos”. Hasta La Plata viajaron 40 vecinos del barrio para hablarles a los jueces. En la puerta de los tribunales, María Susana Barciulli, una de ellos, públicamente les solicitó “que piensen que son parte del Estado y que como Estado deben considerar nuestros derechos. Queremos vivir tranquilos en nuestro barrio, queremos usar el espacio público como antes, sin miedo”.

Tres de ellos, junto a los abogados Guadalupe Godoy, Emanuel Lovelli y Yamila Zavala Rodríguez, la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas y el sobreviviente de la Noche de los Lápices y vecino del Bosque Gustavo Calotti, fueron recibidos por el juez Pablo Vega. Ana Pecoraro, cuyo padre está desaparecido, vive a cinco cuadras del genocida bonaerense y le contó al juez que el terreno en el que su hermana está construyendo su casa queda frente al domicilio de Etchecolatz, y que vieron hace días que la esposa del represor le pidió al neonazi marplatense Carlos Pampillón que se comunicara con ella: “No es una sensación. Hay muchísimos hechos reales y concretos que hacen que nosotros hayamos armado esta presentación. Queremos que velen por nuestra humanidad como vecinos, como víctimas, como sociedad”, planteó. Vega es el único miembro del Tribunal que votó en contra del beneficio a Etchecolatz. Castelli y Esmoris, que habilitaron la domiciliaria, se ausentaron ayer por “motivos laborales”.
En el acceso al tribunal mientras esperábamos.....

Presentación solicitando al TOF N°1 de La Plata que revoque la prisión domiciliaria a Etchecolatz, por incumplimiento de las condiciones y por la conmoción social que provocó la medida.
La presentación fue hecha por los abogadas junto a los querellantes en la causa llamada Circuito Camps y acompañaron el pedido decenas de vecinos del Bosque Peralta Ramos de Mardel Plata que vinieron especialmente y trajeron firmas y documentación que recolectaron durante este mes. Estuvieron presentes también Norita Cortiñas, querellantes y organismos. Reclamo de que se cumplan sus condenas por genocida en cárcel común y efectiva. 
Organismos de derechos humanos, familiares y querellantes en las causas de lesa humanidad del Circuito Camps, organizaciones gremiales, sociales y políticas y toda persona que lucha por la verdad, la memoria y la justicia se hiceron presentes.
Foto: Lunes 05/02/2018 — con Carlos Alberto Zaidman.

lunes, 5 de febrero de 2018

La fiscal Ramos pidió que se revoque la domiciliaria para Etchecolatz

Un fallo “arbitrario” y “sin fundamentación”

El Ministerio Público Fiscal solicitó la revocación de la prisión domiciliaria del represor Miguel Osvaldo Etchecolatz. María Ángeles Ramos, fiscal a cargo de la Unidad de Asistencia en Causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado interpuso un recurso de Casación contra la resolución del Tribunal Oral en lo Criminal Federal número 6. 

“El recurso se interpone a fin de que se revoque esa decisión por resultar arbitraria, carecer de fundamentación, afectar la garantía de defensa en juicio y el debido proceso legal”, sostuvo la fiscal. Además, la fiscalía entiende que “el recurso es procedente porque la resolución es y debe ser considerada sentencia definitiva en cuanto a sus efectos que causan un gravamen irreparable y, en razón de ellos, es que este Ministerio Público se encuentra legitimado para recurrir al tener un interés jurídico directo en que se revierta lo decidido”. 

El recurso deberá ser elevado a la Cámara Federal de Casación Penal para su intervención, a fin de que resuelva en consecuencia, conforme los argumentos esgrimidos por la fiscalía.

El represor Miguel Etchecolatz, sobre quien pesan seis condenas por delitos de lesa humanidad, se encuentra cumpliendo la prisión domiciliaria en su casa del Bosque Peralta Ramos, en la ciudad de Mar del Plata. Los jueces José Martínez Sobrino, Julio Panelo y Fernando Canero decidieron otorgarle el beneficio dada su avanzada edad y su estado de salud

jueves, 18 de enero de 2018

Multisectorial La Plata Berisso Ensenada : NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ, PARA LOS GENOCIDAS CÁRCEL COMÚN PERPETUA Y EFECTIVA.

ADHIERE Y CONVOCA A LA JORNADA NACIONAL DE LUCHA 
11 DE ENERO 17 HORAS MARCHAMOS DESDE PLAZA CONGRESO A PLAZA DE MAYO

JUSTICIA PARA SANTIAGO MALDONADO Y RAFAEL NAHUEL.
LIBERTAD A CESAR ARAKAKI, DIMAS PONCE, A LOS DETENIDOS EL 14 DE DICIEMBRE Y A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS.

CESE DE LA PERSECUCIÓN A SEBASTIÁN ROMERO.
CIERRE YA DE TODAS LAS CAUSAS A LOS LUCHADORES POPULARES,
REPUDIAMOS LA DENUNCIA DEL MINISTERIO DE SEGURIDAD A LOS DIPUTADOS OPOSITORES QUE ENFRENTARON LA REFORMA PREVISIONAL.

NO A LA PERSECUCIÓN A LAS COMUNIDADES ORIGINARIAS EN TODO EL PAÍS.
REPUDIAMOS EL INFORME DEL MINISTERIO DE SEGURIDAD.
FUERA BULLRICH.
SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DESPEDIDOS EN LUCHA POR SU REINCORPORACIÓN.

NO AL AJUSTE DE MACRI Y LOS GOBERNADORES,
NO AL PAQUETE DE REFORMAS CONTRA LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz es un genocida
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz fue el responsable de más de 20 Centros Clandestino de Detención Exterminio del Circuito Camps.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz es responsable de miles de asesinatos, torturas, desapariciones y violaciones.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz, es responsable de la apropiación de decenas de bebes, robados a sus madres asesinadas.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz es el responsable de la desaparición de JORGE JULIO LÓPEZ.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz fue condenado en varios juicios a cadena perpetua.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz es el símbolo de la dictadura.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz, como quedó plasmado en el fallo del juicio en el que desapareció López, no puede permanecer un solo día fuera de la cárcel.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz en su casa es la puerta abierta para que todos los genocidas estén en su casa
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz libre en su casa, de la mano de Macri, Vidal y Patricia Bullrich es el premio que reciben los responsables de los 725 pibes y pibas asesinados x el gatillo fácil en estos 721 dias de gobierno, es decirles AVANCEN que serán IMPUNES.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel que fueron asesinados por las fuerzas represivas este año 2017.
DECIMOS NO A LA DOMICILIARIA A ETCHECOLATZ
Porque Miguel O. Etchecolatz, libre en su casa, es la amenaza de este gobierno a los que luchan contra los despidos y la represión de este plan de ajuste.

MULTISECTORIAL LA PLATA, BERISSO Y ENSENADA

Represor Héctor "El Oso" Acuña : Del campo de concentración a la propia casa

Denunciaron al represor Héctor “El Oso” Acuña por abuso sexual de una menor que estaba a su cuidado

Durante la última dictadura integró el Servicio Penitenciario bonaerense y fue torturador en el centro clandestino La Cacha. Una joven con quien tenía un vínculo familiar denunció que abusó de ella durante diez años, incluso en la cárcel de Marcos Paz.

Por Victoria Ginzberg (página12)

Héctor “El Oso” Acuña era temido hasta por los guardias del centro clandestino La Cacha, donde era uno de los jefes.

Si no hubieran existido las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, en la década del 90 Héctor “El Oso” Acuña hubiera estado en prisión. Durante la última dictadura integró la Dirección de Seguridad de la jefatura del Servicio Penitenciario bonaerense y fue reconocido por los sobrevivientes de La Cacha como uno de los interrogadores y torturadores de ese centro clandestino de detención. Pero Acuña estaba libre. Y durante diez años abusó de una niña que estaba a su cuidado. La joven nació en 1993 y fue víctima de Acuña desde que tenía solo cinco años. Incluso lo sufrió durante las visitas a la cárcel de Marcos Paz, luego de que el represor fuera arrestado en 2006. A los 16 años pudo, a pesar de las amenazas de Acuña, contárselo a una amiga y así comenzó el camino que terminó con la denuncia judicial. Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) y Santiago Marquevich, fiscal federal interino de Morón la concretaron formalmente esta semana y pidieron que Acuña, que está tramitando su arresto domiciliario, sea llamado a declaración indagatoria por el delito de abuso sexual agravado.  

 Desde pequeña, la joven cuyo nombre se mantiene en reserva quedaba al cuidado de Acuña, con quien tenía un vínculo familiar, mientras sus padres trabajaban. Entre los cinco y los 14 años (entre 1998 y 2007) sufrió los abusos del represor. “Los hechos fueron sostenidos en el tiempo y adquirieron una gravedad progresiva a medida que la niña crecía”, dice la denuncia presentada por la UFEM, que ahora tiene el juez federal de Morón Jorge Rodríguez.

En 2006, Acuña fue arrestado por delitos de lesa humanidad. La víctima fue llevada al penal de Marcos Paz para verlo cuatro veces y el represor, aun en ese contexto, buscaba alguna excusa para quedar a solas con ella, sobre todo cuando las visitas se hacían en unos boxes privados de la cárcel. “Resulta evidente que es el fuero federal el ámbito ante el cual deben ser investigados y juzgados los abusos sexuales que se imputan a Acuña, ejecutados durante su detención en la Unidad penitenciaria federal, valiéndose de un ámbito que le era completamente conocido y en el que, en violación de normas reglamentarias, obtuvo las condiciones propicias para continuar con los hechos que perjudicaban a (la denunciante). En este último aspecto, no puede descartarse la participación de agentes penitenciarios con el fin de concretar y/o facilitar dichos abusos, lo que deberá formar parte de la presente pesquisa, en caso que se estime corresponda”, señaló Labozzetta en su presentación.

La detención del represor en 2006 se produjo por los crímenes cometidos durante la última dictadura en la Unidad 9 de La Plata. En octubre de 2010 fue condenado a diez años de prisión. El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata consideró que en esa cárcel existió, “a la par del régimen penitenciario formal, un régimen de represión ilegal el cual se caracterizó por la práctica sistemática de imposición de tormentos a los presos políticos, con el fin de quebrar su resistencia física y moral y de lograr su despersonalización; por la comisión de homicidios dentro y fuera del penal, y por desapariciones forzadas y privaciones ilegales de la libertad, hechos que implicaron el funcionamiento dentro de la cárcel de un verdadero centro clandestino de detención, tortura y muerte”. 

En 2014 recibió una segunda condena del mismo tribunal, esta vez a prisión perpetua, por secuestros, asesinatos y torturas en el centro clandestino de detención La Cacha, llamado así por el personaje de historieta la Bruja Cachavacha, que hacía desaparecer personas. 

La Cacha funcionó desde fines de 1976 hasta octubre de 1978 en las instalaciones de la antigua antena transmisora de la Radio Provincia de Buenos Aires, en el predio de la penitenciaría de Olmos. Allí actuaron patotas de las Fuerzas Armadas y de distintas fuerzas de seguridad: las que pertenecían al Regimiento 7, al Servicio de Inteligencia del Ejército, a la Marina y al Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires, donde reportaba Acuña. 

  En el juicio por los crímenes cometidos en La Cacha, Ricardo Molina contó que fue secuestrado el 14 de abril de 1977 por la noche en su domicilio por un grupo de tareas comandado por una persona que se hacía llamar “El Francés” (Gustavo Adolfo Cacivio). Que fue llevado a La Cacha en el asiento trasero de un Torino blanco de cuatro puertas y que al llegar al centro clandestino, un sujeto muy violento al que le decían el Oso lo sacó del auto de los pelos y que aunque no le vio la cara presumía que participaba en sesiones de torturas y estaba regularmente en el lugar. María Laura Bretal relató que en La Cacha los secuestrados fueron humillados, engrillados de pies y manos, encapuchados y describió a “el Oso” como un “terrible torturador que era del Servicio Penitenciario”. Un testigo que vive en el exterior y declaró mediante videoconferencia y con el pedido de que no hubiera público en la sala y se reservara su nombre relató abusos sexuales por parte del Oso Acuña mientras lo torturaban. 

En ese juicio, en el que también fue condenado a prisión perpetua el represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, Acuña fue encontrado culpable de 43 privaciones ilegales de libertad, 127 casos de tormentos y de los homicidios doblemente calificados por alevosía de Olga Noemí Casado y Laura Carlotto, la hija de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. El tribunal describió a Acuña como una persona con gran autoridad entre los miembros de las fuerzas de seguridad, antisemita y muy temido por las víctimas por su salvajismo y violencia. También afirmó que hacía sentir miedo a los guardias del centro clandestino. 

Acuña, además, fue procesado por amenazar con degollar al juez federal César Alvarez durante una visita del magistrado a la cárcel de Ezeiza. En esa oportunidad, la defensa argumentó que no había sido una amenaza sino “una bravuconada propia de una persona en evidente situación de vulnerabilidad por su condición de detenido”. También amedrentó a testigos durante el juicio de La Cacha. En una audiencia realizada en septiembre de 2014 le dijo a una de las sobrevivientes: “Mirá cómo dejaron el país en diez años, vamos a ver dónde te metés en tres o cuatro meses, ya te voy a agarrar”.       

 Y también amenazaba a la niña de la que abusaba. Recién cuando tuvo 16 años la denunciante le pudo contar a su mejor amiga lo que le había pasado. Su amiga, que también declaró ante la UFEM, relató que la joven aseguraba que no podía denunciar a Acuña porque él afirmaba que si decía algo iba a matar a miembros de su familia. Y recordó que en la cabecera de la cama del represor había un espacio de guardado donde había armas y que ambas las habían visto. La denunciante había logrado que no la obligaran a ir a verlo a la cárcel, pero cuando escucharon por televisión que podía salir en libertad, su amiga la convenció de que le contara los hechos a un adulto. Primero le dijeron a la madre de su amiga. Y así se enteró la familia. Tiempo después, se decidió a hacer la denuncia judicial. 

“La joven que fue víctima de Acuña se contactó con nosotros porque quería hacer la denuncia. Sabía que iba a tener cierta exposición, pero estaba muy segura de haber iniciado este camino. También tuvo apoyo psicológico. Estamos conformes con el trabajo de la UFEM y tenemos expectativa de saber cómo va a proceder el juzgado ahora”, dijo a PáginaI12 Sofía Ballesteros, de la organización La Ciega, un colectivo de abogadxs populares de La Plata que acompañó a la denunciante de este caso. La presentación se hizo en octubre del año pasado. Mientras, Acuña estaba intentando obtener el beneficio del arresto domiciliario.
(10/01/18)

miércoles, 13 de diciembre de 2017

NEGARON LA LIBERTAD CONDICIONAL AL GENOCIDA ETCHECOLATZ

LA BASURA EN SU LUGAR

Por HIJOS La Plata
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Después de despacharse con el escandaloso fallo que absolvió al genocida “Pipi” Pomares en el juicio por crímenes cometidos por la CNU, el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata se reivindicó con una buena noticia: le denegó el pedido de libertad condicional al jefe de las bandas del Terrorismo de Estado en nuestra zona, Miguel Osvaldo Etchecolatz. Analizamos lo que augura ese pedido pese a haber sido rechazado.

El pasado 11 de diciembre, el presidente del Tribunal Oral federal 1 de La Plata, Germán Castelli, estampó su firma en el fallo que rechaza el pedido de libertad condicional realizado por los abogados del genocida Etchecolatz en la causa que lo condenó a perpetua en 2006, decisión que tenía en vilo a la militancia de DDHH platense respecto a una nueva posibilidad de que la impunidad se hiciera cuerpo.
La defensa del genocida, ejercida por la unidad de letrados móviles de la Defensoría Oficial, había invocado el artículo 28 y de la ley 24.660 y el artículo 13 del Código Penal, que establecen que se concede ese beneficio al condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido 35 años de condena y al condenado a reclusión o a prisión por más de tres 3 años que hubiere cumplido los dos tercios de la pena. En el caso de Etchecolatz, condenado en este causa a prisión perpetua en 2006, según esos criterios podría objetivamente acceder a la libertad condicional desde el 28 de noviembre de 2017. Sin embargo, el juez Castelli apuntó que ninguna pena que se imponga en el futuro en causas en las que se encuentra con prisión preventiva podrá ser más grave que la impuesta en esta causa a prisión perpetua, lo cual relativiza el sentido de reinserción en la sociedad que conlleva la figura de la libertad condicional.

El caso de Etchecolatz es paradigmático en varios sentidos, ya que se encuentra condenado en el proceso de 2006, en la causa “Circuito Camps”,  en los homicidios de Marcelo Bettini y Luis Bearzi y en la causa “Favero-Álvarez”. Pero además está detenido a la espera de juicio en las causas “Pozo de Quilmes”, “Pozo de Banfield”, “Brigada de San Justo”, residual de “Pozo de Arana” y por el secuestro y las torturas al ex diputado provincial del Frejuli Mario Medina. Completan su prontuario las causas que lo tienen, por un lado en juicio ante el TOF 6 de Capital Federal (por los CCD Puente 12 y Comisaría de Monte Grande), y el expediente 7421 en instrucción en el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1 de Lomas de Zamora.
Un total de 11 causas en las cuales obtuvo la domiciliaria en 5 y el cese de prisión preventiva en 4, encontrándose detenido sólo en las causas obrantes en CABA y Lomas de Zamora.
Es muy significativo que el mismo tribunal platense que le otorgó los beneficios de domiciliaria y cese de preventiva arguye ahora que como está detenido en otras causas ajenas a su fuero no se debe conceder la libertad condicional. Agregando a ello que tanto en la causa de CABA como en la de Lomas el represor ya solicitó la domiciliaria. Puntualmente Castelli opinó que las medidas de coerción personal que viene sufriendo en estas dos causas “constituyen un escollo suficiente para impedir su libertad condicional, cuando ellas, por mandato legal, carecerían de posibilidad de añadir mayor tiempo de detención a la pena ya impuesta en este expediente”. Y que llegada la condena en esas causas la cuestión debería ser analizada caso por caso “por los tribunales respectivos en el marco de su jurisdicción y competencia”. 

Por todo ello, el presidente del TOF 1 concluyó que Etchecolatz “se encuentra detenido con prisión preventiva para otras causas en trámite, por lo cual se halla imposibilitado de cumplir con las exigencias requeridas por el digesto sustantivo para el supuesto en que se dispusiera el beneficio de la libertad condicional".

Al igual que cuando el genocida fue sumando el beneficio de la domiciliaria en distintas causas, lo cual se trasladó a una avalancha de pedidos de otros represores, esta resolución sobre la libertad condicional anticipa próximos planteos de genocidas ya condenados que vayan cumpliendo parte de su pena. Pensemos que el comisario fue condenado en el primer juicio iniciado tras la anulación de las leyes de impunidad, donde fue desaparecido por segunda vez Jorge Julio Lopez y donde todas las sospechas apuntan al propio Etchecolatz. Por eso decimos que esta situación debería hacer reflexionar sobre el peligro real que enfrenta la ejecución de condena en este tipo de procesos por crímenes gravísimos e imprescriptibles: ser una mera formalidad.
Por ahora el símbolo de la represión de la Policía bonaerense en dictadura seguirá preso, pero no está dicha la última palabra.

viernes, 13 de octubre de 2017

Otro juicio para Etchecolatz: Los crímenes en los centros clandestinos Puente 12 y Comisaría de Monte Grande

El ex director de Investigaciones de la Bonaerense es juzgado junto con otros ocho represores. Desde el público, Raquel Robles protestó mostrando en su cuerpo las preguntas “¿dónde está Jorge Julio López?, ¿donde está mi mamá?, ¿donde está mi papá?”.

Por Ailín Bullentini

“Estamos en pelotas frente a la Justicia”, explicó Raquel Robles luego de la audiencia. 
Imagen: Julieta Colomer

El genocida Miguel Etchecolatz volvió a sentarse frente a un tribunal oral para ser juzgado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar. En esta ocasión, debió escuchar al secretario del TOF número 6 leer los secuestros, las torturas y los homicidios de hombres y mujeres que pasaron por los centros clandestinos de detención conocidos como Puente 12, en La Matanza, y la Comisaría de Monte Grande, mientras él fue director de Investigaciones de la policía bonaerense.  

 Además de Etchecolatz hubo otros ocho represores en el banco de los acusados. Pero si el juicio hubiera comenzado cuando estaba planificado, un año atrás, habría habido allí otros cinco que fallecieron o fueron apartados por cuestiones de salud. Etchecolatz todavía camina, aunque se lo vio desmejorado y fue ubicado en una silla de ruedas. En sus manos sostuvo un bastón durante toda la jornada, en su cuello colgó una cruz plateada, enorme. Cuando le ofrecieron la palabra, balbuceó que estaba preso “por defender a la Patria” y se negó a dar información. “Hijo de puta, ni tu hija te quiere”, le dedicaron desde el público, entre gritos de reclamos y otros insultos. Raquel Robles, hija de desaparecidos, se quitó la remera y, desde su piel, le preguntó dónde está su mamá, dónde su papá, dónde Jorge Julio López.

El juez federal Daniel Rafecas, quien tuvo a su cargo la instrucción de la causa, elevó a juicio oral en 2013 la investigación por los crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos Puente 12 –también conocido como División Cuatrerismo y Brigada Güemes– y Comisaría de Monte Grande entre 1974 y 1983. La zona funcionó entonces bajo la supervisión de la División Investigaciones de la Bonaerense, cuyo jefe era Etchecolatz, pero además de bonaerenses también hubo grupos de tareas del Ejército implicados en las violaciones a los derechos humanos que se cometieron allí. El debate oral revisará secuestros, torturas y homicidios en perjuicio de 134 personas. Durante la primera jornada, fueron leídos sus nombres y las circunstancias en las que se cometieron los crímenes. Muchas víctimas eran integrantes de la organización FR17, de origen peronista de izquierda, y de la Juventud Guevarista, del PRT y de Montoneros. 

Los jueces Julio Panelo, José Martínez Sobrino y Herminio Fernando Canero evaluarán las responsabilidades en tales crímenes de Etchezolatz y de los entonces oficiales subinspectores José Félix Madrid y Guillermo Horacio Ornstein, que integraban la Dirección General de Investigaciones de la policía bonaerense; los ex cabos de la División Cuatrerismo de La Matanza Ángel Salerno y Carlos Alberto Tarantino; el ex cabo de la comisaría primera de Monte Grande Nildo Jesús Delgado; y los ex guardias dedicados a la custodia de detenidos de esa seccional Alberto Faustino Bulacio y Daniel Francisco Mancuso. 

Al momento de la elevación a juicio, la lista de acusados era mayor, al igual que los casos a evaluar. “Cuatrerismo funcionó desde 1974. Uno podría decir que fue uno de los más antiguos entre los que funcionaron en la década del 70. Y teníamos a varias víctimas que eran de esos primeros años, 1974, 1975. Pero los imputados que tenían casos de esos años fallecieron o fueron apartados por cuestiones de salud del juicio en los últimos meses así que las víctimas perdieron la posibilidad de Justicia”, apuntó Pablo Llonto, uno de los abogados querellantes. El debate oral estaba pautado para comenzar en octubre de 2016, pero por cuestiones de organización tribunalicia se demoró un año. 

De los que siguen en camino hacia la sentencia, el único que aceptó la invitación a declarar fue Etchecolatz. Dijo que hablaría “cuando fuera el momento apropiado” y que estaba preso “por haber defender a la Patria”. “¿Te dan la posibilidad de hablar y decís que lo vas a hacer cuando lo consideres apropiado? ¿Quién sos? ¿Yo te tengo que escuchar?”, preguntó Raquel Robles. Cuando oyó a Etchecolatz balbucear se quitó la remera y mostró las tetas desde la pecera en donde el público presencia los juicios en la Sala Amia de Comodoro Py. Debajo de cada teta, Raquel tenía escritas las preguntas “¿dónde está mi mamá?” y “¿dónde está mi papá?”. Luego giró y mostró su espalda, que preguntaba en rojo furioso “¿Dónde está Jorge Julio López?”. 

“Los juicios son el resultado de la lucha de muchos de nosotros y nosotras, y por eso son algo muy importante, pero es un piso muy bajo que deja afuera un montón de cosas. Seguimos sin saber un carajo de los desaparecidos, los imputados son apenas un puñado... Se torna simbólico el juicio, casi una afrenta. Estamos en pelotas frente a la Justicia. Somos cucharitas de plástico luchando contra armas largas. Hay que empezar a decirlo”, reflexionó Robles. El caso de sus padres no integra el debate que comenzó ayer –y que continuará, por el momento, todos los jueves en los Tribunales de Retiro–, sino un expediente relativo a Campo de Mayo que ya fue elevado a juicio, con solo tres imputados: “No alcanzan ni a representar la cantidad de personas que vinieron a mi casa a llevárselos”, apuntó y concluyó: “Sigo teniendo las mismas preguntas sin responder que tenía a los cinco años”.  

sábado, 24 de junio de 2017

Juicio a la CNU: " QUE ESTO NO QUEDE IMPUNE “

QUE ESTO NO QUEDE IMPUNE “, CLAMO FEDERICO RAVE HERMANO DE UNA DE LAS VICTIMAS DE LA CNU

“Pido a Dios que esto no quede impune. Me cuesta ir a La Plata. Me dejó miedo porque hay gente que estuvo en esa patota e hizo mucho daño. Es lamentable, pero están en La Plata y siguen libres. Les pido a los señores jueces que lo tengan presente”, sostuvo el miércoles Federico Rave, uno de los nueve hermanos de esa numerosa familia platense –tres asesinados– diezmada por la CNU primero y por la dictadura cívico-militar después.

Con la voz entrecortada casi desde el inicio de su testimonio por teleconferencia desde Mar del Plata, Federico Rave relató ante el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, presidido por el juez subrogante Germán Castelli, los hechos ocurridos en su casa familiar de 8 entre 42 y 43 la madrugada del 24 de diciembre de 1975. Poco antes, su madre, María “Marucha” Rivas, había contado los mismos hechos, y el lunes su hermana Mariana por videoconferencia desde Irlanda aportó sus recuerdos.

Su hermano, Ricardo “Patulo” Rave, militante de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) de diecinueve años, fue secuestrado del domicilio familiar por un comando de la CNU luego de que la zona fuera liberada. Su cadáver apareció horas después, acribillado y colgado de un puente sobre las vías del tren en la zona sur de La Plata, en Elizalde.

Sin poder evitar el dolor al recordar la última vez que vio a su hermano ya asesinado, Federico, un año menor que Ricardo, habló del ensañamiento de la CNU. “Lo colgaron de un puente y lo vistieron de policía. Tenía más de treinta balazos en el cuerpo, las costillas partidas y la masa encefálica reventada”, precisó.

Con dos sentidas palabras, “¡Patulo, presente!”, en su primer testimonio ante la justicia Federico Rave quiso rendir un “homenaje” a su hermano y compinche, y recordó a sus otros dos hermanos mayores, Gustavo y Marcelo, que siguen desaparecidos. ( Sintesis cronica de la audiencia en diariocontexto.com.ar)

Una vez más, en la calle se expresó el repudio al 2x1 que beneficia a genocidas


Las organizaciones que componen la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada movilizaron en la capital de la provincia de Buenos Aires para rechazar un nuevo fallo que atenta contra los derechos humanos. Bajo consignas unificadas, pusieron en el ojo de la tormenta al juez Alejandro Esmoris por beneficiar a los asesinos Ramón Fernández y Abel Dupuy. Por ANRed.

La tarde del miércoles en la capital de la provincia de Buenos Aires fue el escenario de una movilización convocada por la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada para repudiar un nuevo fallo que otorga el beneficio del 2x1 a genocidas. Partidos, organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas participaron de jornada para darle visibilidad y rechazar la resolución judicial.

El hecho que motivó una nueva manifestación fue el fallo del juez Subrogante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata, Alejandro Esmoris, que benefició con la morigeración de la condena a los genocidas Ramón Fernández y Abel Dupuy. De este modo, dejó habilitada la posibilidad de que ambos accedan a su liberación.

Cabe recordar que Fernández fue condenado a la pena de 25 años de prisión por ser autor de los delitos de tormentos en 13 casos y autor del delito de torturas seguida de muerte en perjuicio de Alberto Pinto. Por su parte, sobre Dupuy pesa una cadena perpetua por los asesinatos de Dardo Cabo, Roberto Rufino Pirles, Ángel Georgiadis, Horacio Rapaport y Juan Carlos Deghi, de torturas seguidas de muerte en perjuicio de Alberto Pinto, tormentos en perjuicio de 57 personas y autor de privación ilegal de la libertad agravada en perjuicio de 7 individuos.

Durante la marcha se observaron las consignas históricas que caracterizan a la Multisectorial, como por ejemplo: “No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos” y además la que afirma “contra la impunidad de ayer y de hoy”.

Al mismo tiempo, expresaron a través de un comunicado que “la política impulsada desde el gobierno de Macri para reforzar el aparato represivo, de alcanzar la impunidad para los asesinos de nuestro pueblo y la reconciliación con los genocidas, va a contra manos de las masivas movilizaciones que han repudiado el Fallo de la Corte Suprema de Justicia y contra el 2x1”.

“La política macrista se ha asentado sobre las bases dejadas por el anterior gobierno kirchnerista, la Ley Antiterroriasta, el Proyecto X, el procesamiento de los luchadores populares, la política de reinserción de las FFAA en la vida social del país, el genocida Cesar Milani al frente del ejército, la fragmentación de los juicios y las domiciliarias otorgadas a decenas y decenas de genocidas”, sostuvieron.

Una vez más, ante el retroceso que implica los beneficios otorgados por el Estado a los genocidas, las organizaciones respondieron con un repudio unificado que se manifestó en las calles para rechazar el fallo que niega las terribles consecuencias causadas por la última dictadura cívico militar.

lunes, 19 de junio de 2017

​En La Plata anda suelto un nuevo intento de impunidad : Marcha 21 de junio

¡A los genocidas ni 2x1 ni domiciliaria; cárcel común, perpetua y efectiva!

El Juez Federal, subrogante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata, Alejandro Esmoris otorgó a los represores Ramón Fernández y Abel Dupuy el ilegal beneficio del 2x1, lo que habilitaría que recuperen su libertad. 

Abel Dupuy, designado por el Genocida Coronel Presti, asumió el mando de la U9 el 13 de Diciembre de 1976 y estuvo en ese cargo hasta el 1 de Enero de 1979. Su mandato estuvo signado por la aplicación a raja tablas del plan sistemático de exterminio, dentro de esa dependencia. La “presentación” de este genocida en la U9 fue mediante una brutal requisa a los presos, obligándolos a desnudarse, rompiendo sus pertenencias y golpeándolos brutalmente. Las golpizas fueron una constante, la tortura sistemática, celda por celda, los golpes en las plantas de los pies, en los oídos, el constante encierro en las celdas de castigo (chanchos) obligando a beber a los allí castigados agua del retrete, la utilización de los detenidos como rehenes por los que sus vidas estaban siempre a merced de los penitenciarios, el asesinato aplicando la “ley de Fuga”, el secuestro desaparición y asesinatos de familiares y abogados de los presos y un sin fin de vejámenes fueron las herramientas con las que se trató de doblegar la férrea voluntad de la mayoría de los compañeros detenidos. 

Dupuy fue condenado a CADENA PERPETUA por los asesinatos de DARDO CABO, ROBERTO RUFINO PIRLES, ÁNGEL GEORGIADIS, HORACIO RAPAPORT Y JUAN CARLOS DEGHI y de tortura seguida de muerte en perjuicio de ALBERTO PINTO, además como autor de los delitos de tormentos en perjuicio de cincuenta y siete (57) personas y autor de privación ilegal de la libertad agravada en perjuicio de 7 compañeros.

A Ramón Fernández se lo condenó a la pena de VEINTICINCO (25) AÑOS DE PRISIÓN por ser autor de los delitos de tormentos en trece (13) casos y autor del delito de tortura seguida de muerte en perjuicio de ALBERTO PINTO.

Este juez, viejo amigo de militares y con intentos anteriores de beneficiarlos, quiere otorgarles la libertad a estos genocidas reutilizando argumentos que contradicen principios en materia de derechos humanos incorporados a la Constitución Nacional por la adhesión de la Argentina a pactos internacionales. Pero también debemos decir que cuenta a su favor con la defectuosa ley sancionada por el parlamento, derogando una ley que ya estaba derogada en el 2001, intentando acallar la decisión de un pueblo que respondió con multitudinarias marchas y actividades en las plazas de todo el país contra el 2x1 fallido de la Corte Suprema en la causa Muiña. Estos fallos son inadmisibles jurídica e históricamente ya que afectan al estado de derecho y a la democracia, volviendo a habilitar el pedido masivo de este beneficio, constituyendo una burla y una puerta entreabierta a una impunidad mayor (como ya sucedió con casi 700 pedidos que siguieron al vergonzoso pronunciamiento del 2x1 de la Corte con Muiña).

Este tipo de fallos no son un intento aislado, la Asociación de Ex-Detenidos Desaparecidos reitera que pronunciamientos como el de Esmoris están en sintonía con el negacionismo del Gobierno de Macri, reintentando implantar la Teoría de los Dos Demonios como paso previo al “perdón y reconciliación” con los responsables del genocidio. Estos intentos de negación de la responsabilidad del Estado en la desaparición de nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, están dirigidos a cambiar la historia y darles “tranquilidad” a las FFAA, habilitándolas para la represión interna a los fines de hacer pasar los planes de hambre y miseria. Tampoco podemos dejar de mencionar las cataratas de domiciliarias otorgadas a estos genocidas durante este y el anterior gobierno, poniendo de esta manera un punto final esta vez no a los juzgamientos sino a las penas, convirtiendo a los juicios en meras declaraciones de intenciones.

Por todo esto y para repudiar y frenar en las calles, como corresponde, este nuevo intento de 2x1 desde la AEDD convocamos a marchar este miércoles 21 de Junio a las 17 y 30 desde Plaza Moreno bajo la consigna

¡¡A los genocidas ni 2x1 ni domiciliaria, cárcel común perpetua y efectiva!!
ASOCIACIÓN DE EX DETENIDOS DESAPARECIDOS